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jueves, 17 de mayo de 2018

La tertulia de las diez: "El juego de magia"

Por mediación de El arca de las palabras del blog de Úrsula un nuevo relato para la ya conocida Tertulia de las diez.

El viejo trastero de la casa del pueblo era el lugar ideal para pasar las tardes lluviosas de invierno. Íbamos allí a visitar al tío Eli, el único pariente que quiso quedarse en el viejo caserón de la familia.

Apartado del pueblo y sin más niños yo era el único chaval que se pasaba allí los fines de semana. Descubrir el desván de la tercera planta fue una aventura, había cosas con más de cien años metidas en maletas o baúles.

Cada día abría uno de esos tesoros y me imaginaba una historia según lo que en él hubiera. Ayer descubrí en una maleta de cuero acartonado un juego de magia, no me dio tiempo a más porque me llamaron para cenar.

Hoy estaba nervioso, deseando acabar de comer para subir a jugar a los magos con mi último descubrimiento. Con el postre, todavía en la boca, entre en mi paraíso particular y abrí, esa vieja maleta donde estaba el juego de magia.

Estuve toda la tarde practicando los trucos habituales, de hecho el librillo que incluía el juego, decía claramente el orden a seguir para mejorar la técnica y coger la habilidad precisa. Tan entretenido estuve que no me percaté de la hora, ya faltaba poco para que me dieran la voz de ir a cenar.

Me quedaba un último truco, solo necesitaba un baúl vacío y la varita mágica. Rápidamente, vacié un arcón de ropa que ya había visto la semana anterior, me introduje dentro con la varita y pronuncié las palabras mágicas:

—Un toque, dos toques, tres toques y desaparece.

Seguía esperando que me llamaran para la cena pero no oía ninguna voz, esperé un rato más y decidí, por una vez, ir voluntariamente. Abrí el baúl y baje hasta la planta baja donde estaba la sala, allí estaban mis padres y mi tío cenando, pero no había un plato y un cubierto con un sitio vacío, mi sitio; era como si yo no existiese.

Estaba claro que el truco había funcionado; Yo había desaparecido del todo, de ese mundo y de sus vidas.

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