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Mostrando entradas de junio, 2010

Cine: Legión de incoherencias y otros infumables productos*

*Cuando llega el verano, la sequía típica no es solo estival, también las producciones cinematográficas se solidarizan con la estación. Con semejante premisa, se llega a ver o intentar ver, cualquier cosa para para matar el gusanillo del cine y, aunque el resultado suele ser el previsto, tropezar con la misma piedra, año tras año, es un hábito ya, para el que suscribe. Esta caída en picado de estrenos medianamente dignos, por parte de las productoras, para mi no es una buena idea . No todo es playa, montaña o vacaciones, se agradecería poder seguir con la sana costumbre de una peli a la semana. Pero sólo queda echar mano de los vídeo clubs para poder ver algo decente. En las salas de cine se puede rebuscar y bajar el listón de las pretensiones, pero el resultado resulta desolador. Después de tanto preámbulo semi-innecesario, puedo documentar lo último visto, procurando ser mas objetivo que subjetivo, por lo anteriormente argumentado. Empecemos: Legion o cuando los ángeles hacen

Cine: El Príncipe de Persia: Las arenas del tiempo

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* El Príncipe de Persia , sin ser una maravilla dentro del género de aventuras de las mil y una noches, si es algo propicio para la época veraniega, con el plus de entretenimiento, que es lo mas importante cuando la calidad es escasa.  En este tipo de historias, el guión, si justifica el uso efectos especiales y estos están a la altura, en esta caso concreto envuelven toda la cinta pero sin abrumar ni deslucir las situaciones reales (si hay algo de real dentro de una producción de cine). Las peripecias, el ritmo y hasta los diálogos están en consonancia dándole realce a esta sencilla y típica historia, en esta ocasión, rodeada de una peculiar magia.  Al punto de partida, me refiero al, ya clásico, juego del Príncipe de Persia , le hace unos guiños cinematográficos en las persecuciones y peleas, que se les escapará a los mas jóvenes, pero al resto, nos recuerda los ratos de diversión en la era de los juegos de disquete.  Yo, mismamente, después del visionado, debo de reconocer