Sólo hay dos cosas que nos pueden ofender:
Las verdades que no queremos escuchar y las mentiras que nos creemos.
Cuando esto pase es bueno saber a que grupo corresponde la ofensa para no engañarnos y poder devolver el guante adecuado.

https://jmvanjav.wordpress.com/

domingo, 29 de noviembre de 2009

Lo que se tiene vale mas que lo que se ansía

En el balance de las cosas se duele dar un valor mas alto a aquellas que no se tienen y se desean olvidando que las que si se tienen tienen cuando menos el mismo valor. Este es un error del que solo nos damos cuenta al perder alguna de esas infravaloradas cosas.

Aplicar esta doble contabilidad mantiene la balanza de la vida desequilibrada y engañada haciéndonos mas difícil encontrar el equilibrio de las cosas. En cambio cuando valoramos lo que tenemos nos damos cuenta que tenemos mucho mas de lo que pensamos. Todas esas pequeñas cosas y hasta simples juegan un papel importante y deben ser valoradas.

El hecho de dar valor a las cosas sencillas aparte de la satisfacción que pueda producir también incide en la perdida del deseo de otras cosas que no se poseen y a lo mejor se desean por inalcanzables o por envidia de quien si las tiene.

Hasta los mas coherentes (yo no lo seria si no me incluyera, je je) tienen su punto debil de coherencia en esto precisamente, en obviar valorar ciertas cosas que luego si se echan en falta cuando se carece de ellas.

No necesito poner ejemplos por qué cada uno tiene los suyos propios y seguro que hay pequeñas cosas o tonterías que se tienen por eso mismo pero, si se las ve como los que son realmente o significan, ni son tan pequeñas ni son tan tontas. La prueba es que son las primeras que se echan en falta cuando no se pueden hacer disponer de ellas.

Los recuerdos y sensaciones agradables suelen evocar ese tipo de cosas. Aquí que cada uno equilibre la balanza con sus cosas, muchas o pocas son tan importantes que nos ayudan en los momentos complicados de la vida.


No hay comentarios:

Publicar un comentario