Entrada más destacada

Concurso de relatos 46ª Ed. Momo de Michael Ende. (La finca de la curva)

  Concurso de relatos 46ª Ed. Momo de Michael Ende. La finca de la curva El pueblo donde de crío pasaba los meses de julio y agosto fue dura...

Mostrando entradas con la etiqueta monólogo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta monólogo. Mostrar todas las entradas

martes, 19 de abril de 2011

Barrio Sésamo: Charlatanes y bocazas

A simple vista parece fácil clasificar y diferenciar a la gente habladora. Básicamente, tenemos a los charlatanes por un lado y a los bocazas por otra parte. Los primeros son aquellos incapaces de estar callados y hablan de lo que sea, sepan del tema, o no tengan ni la menor idea del mismo. Los segundos, en cambio, nos caracterizamos mas por hablar fuera de lugar, que por la cantidad de nuestra verborrea; generalmente, tenemos algo de conocimiento, pero Murphy parece ser nuestro asesor, y así nos va cuando abrimos la boca.


Es normal que los hombres con nuestra limitación comunicativa, todavía usamos los gruñidos cuando no encontramos la palabra apropiada o no nos molestamos en buscarla, tengamos tendencia a ser el inagotable charlatán que se enrolla con todo y todos y no calla ni en un velatorio, o bien un hablador mas moderado que aguanta ratos de silencio pero cuando abre la boca, no se preocupa mas que de soltar lo que va a decir descuidando la forma o si es oportuno o no el comentario.


Con las mujeres habladoras, la cosa se complica dada su facilidad comunicativa, pueden ser charlatanas infatigables y además bocazas. Ciertamente son los casos extremos, he querido mirar estadísticas de share televisivo, pero haberlas las hay. Por supuesto no existe ninguna acritud en el comentario; si alguna lo lee y se siente ofendida que cambie de canal, en este caso, de blog.


Yo era incapaz de memorizar una lección de historia, por lo que facilmente metía la pata dos tres o... veces, en cambio, podía replicar, hasta la saciedad o agotamiento, al profesor de turno la baja nota obtenida; por lo tanto un bocazas. Otros conoce la vida de cualquier famosete o arrimado como si fuera la suya y la de su propia familia, pasarse el día entero hablando de ello y repitiéndolo sin fatiga; estos son los charlatanes. Casos extremos existen, por parte de ambos ejemplares de la palabra, lo normal es ser usuarios avezados o como mucho avanzados; un poco de sentido común nos queda y no estamos todo el rato dando rienda suelta a la lengua. Bueno, hay días que si.


En una conversación donde nos juntamos algún bocazas con un charlatán (eludo, a propósito, los géneros y dejo la suspicacia para las réplicas, si las hubiera), la expresión diálogo de besugos adquiere sentido literal, cualquier oyente externo puede dar fe de ello. Como en todo, el sentido del humor, es quien define el terreno de juego y puede ser lo mismo un divertimento de variedades, que una bronca épica, que un aluvión de verborrea sin ton ni son.

martes, 7 de diciembre de 2010

Monólogo: La idiosincrasia de las mujeres

Este post no es discriminatorio, ni insultante, ni vejatorio, contra las mujeres. Simplemente es una aportación personal, sobre su complejo carácter y su forma de actuar en ciertas situaciones, que rompe con la lógica simplista de los hombres.


En el genero humano, quien tiene las cosas claras del entorno que le rodea, y sabe con certeza sus metas, desde casi el principio de su existencia, es el sexo femenino. Es algo que va unido con sus capacidades perceptivas y funciona en automático. Creo que no hace falta ser muy inteligente, ni que entre en detalle, para habernos ya dado cuenta de ello.


Los juegos típicos de las niñas, son auténticos entrenamientos y desarrollo de sus capacidades. Los niños, en cambio, practican con la imaginación en el sentido mas lúdico. Aparentemente todo son juegos de niños, pero como prueba de lo que digo, solo hay que observar la diferencia de madurez intelectual y social, que tienen los críos y las crías, justo cuando empiezan en el instituto con doce años.


Con esta ventaja, las mujeres no necesitan ser manipuladoras activas (que las hay), para organizar su vida y obtener, en la medida de sus posibilidades, lo que ambicionan. En casos extremos y en sociedades discriminatorias, lo tienen mas difícil, pero en el mundo que yo conozco, la mayoría aprobaría con buena nota.


En el juego social y por lo tanto de relaciones, las mujeres aplican una reglas muy suyas que matizan en función de los acontecimientos. Es muy normal, que como base de una relación o amistad, pidan sinceridad y comunicación, internamente dan por hecho que el hombre es propenso a mentir y ocultar cosas. Es una jugada brillante; los hombres que ocultan cosas y engañan creen que ellas no lo saben, mientras, los honestos piensan que están jugando en igualdad con las mujeres.
La realidad es otra bien distinta; Las mujeres saben, perfectamente, cuando y que preguntar para desbaratar a su oponente. Creo, que todos hemos sudado en alguna situación de estas, y, a veces, hasta por algo sin mayor importancia.
Por otra parte, cuando ya no les interesa seguir, directamente, se olvidan de la sinceridad y de la comunicación haciendo borrón y cuenta nueva. Su capacidad de pasar de cien a cero es instantánea y unilateral, algo impensable, por los hombres, en un ser sensible y social.


Seguramente a nivel laboral, haya colectivos y empresas que discrimine al sexo femenino, lo cual me parece totalmente fuera de lugar. Socialmente, en cambio, ellas generalmente siguen dictando las normas y continúan con su situación de dominio. Lo que se se lleva dentro, se practica toda la vida desde la infancia, es complicado después de compartir en igualdad.


Esto que he comentado es valido y de aplicación para cualquier tipo de relación, afectiva, amistad, laboral, la que sea. Alguien ha intentado ganar a un trilero?, si? pues como sea bueno, no necesita hacer trampas para llevarse la apuesta casi siempre. Lógicamente, esta tontería de hoy, es mi apreciación personal, a lo largo de bastantes (muchos) años, tanto como participante o como testigo. He presenciado, involuntariamente, conversaciones entre chicas, que eran auténticas disecciones forenses por cosas triviales, en las que han hecho gala de su pulso y certeza. De lo personal me lo cayo, que por algo es personal. :)


No voy a echar mas leña al fuego, cada uno tenemos que asumir nuestro papel, hombre o mujer. El sentido de rebeldía y la perseverancia, son los estímulos que nos pueden dar opción de igualar esa partida, con esas reglas tan elásticas, que ni con la experiencia llegamos a controlar (jugando honestamente). Es el mayor de los desafíos cotidianos, de nuestra vida social, con las mujeres.