
Una historia sencilla llena de complicaciones es la fórmula empleada para mantenernos atentos a la pantalla las casi dos horas de proyección. Los actores hacen su papel como si se interpretaran a si mismos en clave de comedia pero sin caer en clichés exagerados. El humor está presente en todas las situaciones sin echar mano de los típicos chistes de sal gorda o sobreactuaciones caricaturescas.
El sonido, la banda sonora y todos los efectos acústicos entremezclados con las imágenes sirven para realzar la puesta en escena desde el primer plano de los relojes. Cuando se visiona doblada se pierde parte de su encanto sonoro, al verla en VOSE se nota el 3D del soundtrack en todo momento.