Hoy la botella esta en las últimas así que caña al Facebook. Eso de tener más de 100millones de usuarios le viene muy bien a la web para generar estadísticas de todo tipo con tanto Conejillo de Indias, lo mismo una campaña publicitaria que pruebas de respuesta a cualquier evento que se les ocurra. Lo peor es que todos los perfiles seguro que están a disposición de las agencias de información (incluida la T.I.A.) y son unos cuantos millones de ADN´s informáticos; en segundos podemos estar fichados y clasificados sin tener nada pendiente con la justicia, seguro que hay delincuentes de los que saben mucho menos.
En cuanto a las aplicaciones también he visto alguna sospechosa, con fines poco claros e incluso de contactos, donde con un solo click les damos permiso a que incluyan los datos de nuestro perfil. No todos sabemos inglés y sin darnos cuenta podemos picar, o bien, porque un amigo nos haya cursado una invitación y nos fiamos de él.
Dentro del aspecto social siempre tenemos la potestad de aceptar o no amigos nuevos, pero es curioso ver como hay quien junta centenares e incluso miles, yo soy incapaz de recordar más de 50 o 60 nombres así que como para tener una centena de aceptados. Suele pasar que los amigos de mis amigos también son mis amigos y al final la lista se hace más que extensa. Seguro que si Roberto Carlos tiene muro en Facebook admitirá a un millón como decía en su canción.
Se pueden crear diferentes listas para clasificar a los amigos pero no se puede establecer diferentes privilegios y al final, tanto los amigos de toda la vida, como los conocidos de aficiones comunes, los compañeros, los amigos de amigos y los que ni conoces están al mismo nivel. Viva la igualdad pero no estaría mal poder establecer filtros de acceso independientes.
El balance de Facebook el tiempo me lo dirá y, si evoluciona en sus puntos débiles (el sistema de chat que incorpora si que necesita un buen lavado de cara, por ejemplo), a lo mejor no me importaria que mi ADN informático estuviera de libre disposición. Pensé que la crítica iba a ser más dura pero tampoco hay que hacer más sangre de la necesaria.