

El pobre Robert Downey Jr es el motor tanto del hombre de hierro como de su álter ego Tony Star. Enfundado en su flamante armadura, o de paisano, se come todos los planos donde aparece, la simbiosis actor personaje es digna de producciones mucho más exigentes y pretenciosas. El plus de su interpretación son los constantes chascarrillos, generalmente, más ingeniosos que burdos; ya en su participación en los vengadores se llevó la palma junto con un, en todos los sentidos, salvaje Hulk. Para una película de evasión, destaca tanto o más que los FX empleados, en mi opinión, es el mayor acierto de la serie.