Sólo hay dos cosas que nos pueden ofender:
Las verdades que no queremos escuchar y las mentiras que nos creemos.
Cuando esto pase es bueno saber a que grupo corresponde la ofensa para no engañarnos y poder devolver el guante adecuado.

https://jmvanjav.wordpress.com/

martes, 7 de octubre de 2014

Las esferas de la razón y su evolución para nuestras relaciones


Los seres humanos nos diferenciamos del resto de los seres vivos porque somos inteligentes y eso nos hace arrogantes. Tanto que nos llegamos a creer el centro del Universo. No hay más que vernos cuando discutimos, especialmente, con otr@.


Efectivamente, la inteligencia nos dota de la razón y nosotros nos envolvemos con ella como si fuera nuestro escudo de fuerza. Y por la razón,como auténticos paladines de su cruzada, avasallamos a cualquiera que nos contradiga sin querer ni intentar ver más allá. No somos conscientes que, generalmente, la verdad no habita en esas diminutas esferitas de autodeterminación, sino que reside justamente en esa esfera infinitamente más grande que separa nuestras posiciones.


Con el tiempo, después un montón de batacazos y cuando empezamos a hacer caso de la experiencia, crece el radio de actuación de nuestra razón. Tanto es así que llegamos a tocar la, hasta ahora, desconocida zona del saber. La prueba es que podemos aceptar estar equivocados y hasta pactar tablas en nuestras beligerancias.


Cuando realmente demostramos nuestra inteligencia es en el momento que nuestro radio de acción, el de nuestra razón, crezca lo suficiente para entrar en contacto con el de nuestro oponente. Aquí si estamos ya en condiciones de poder llegar a acuerdos dignos de nuestro conocimiento y, lo más importante, con sentido común.


Para terminar una reflexión y un pensamiento:


Los seres vivos inferiores, dotados sólo de instinto, si conviven con sentido común, curiosamente.


Y como decían en expediente X: “La verdad está ahí fuera”.


domingo, 10 de agosto de 2014

Verano, playa y los hábitos que nos definen

Una de las ofertas veraniegas en un día soleado, en mi ciudad, es ir a la playa. Lo curioso es que en la arena al sol o en el mar a remojo, no sólo desnudamos nuestros cuerpos, hacemos lo propio con los hábitos.
No me voy a extender, pero si voy a enumerar unas normas básicas de convivencia que se suelen incumplir. En esta ocasión somos nosotros los actores principales y no las instituciones que tanto suelo yo criticar.


  • Yo no voy a prohibir fumar en la playa, actualmente se ve menos y generalmente (sin intención de discriminar o señalar) mujeres con edad suficiente para suponerlas adultas y de comportamiento social adecuado. El problema no es que fumen, si no que luego y sin ningún reparo, entierran la colilla en la arena. A veces me ha faltado una cuenta de protección para no recriminar públicamente esa acción; de momento, la campana les ha salvado, pero es algo que me indigna. Con lo poco que cuesta llevar algo para recogerlas y luego tirarlas. En fin...

  • Otro detalle que creo que a nadie se le escapa es el de usar la orilla donde cubre poco como urinario infantil y con un poco más de agua para adultos. En esto, igual si el ayuntamiento debería ideal algún sistema de casetas, al igual que puso las duchas, para aliviar esas aguas menores y llegado el caso mayores. Lógicamente hablo de la playa donde voy y no generalizo, aunque me temo que si podría hacerlo...

  • Ahora viene el derecho de propiedad o el reparto de la arena. Aquí, como madrugador, me suele pasar que al llegar tengo por los cuatro costados una basta extensión de arena libre. En cambio cuando vuelvo, después de haber estado un buen rato a remojo, me encuentro, sobre todo si el día es de pleno sol, que tengo problema hasta para estirar la toalla. Lo curioso es que a escasa distancia suele haber calvas de arena donde aposentarse, pero por un motivo desconocido para mi, predominan zonas abarrotadas como si fueran vip y otras desérticas que nadie quiere. En fin, también...

  • El aparcamiento es otro rasgo que nos define. El ir pronto te permite escoger sitio y, por supuesto, dejar el coche bien aparcado. A medida que transcurre la mañana, el objetivo va siendo dejar el coche y la forma o la cortesía de espacio desaparece. Así que cuando llega medio día y, los que no queremos abrasarnos al sol nos vamos, solemos encontrar vehículos a uno o ambos lados tan ceñidos que es imposible acceder. Si es en la puerta del conductor nos queda la otra pero cuando la del copiloto está en la misma situación sólo queda morderse el cabreo y esperar que alguno de ellos venga y podamos dejar el aparcamiento en paz.

Yo pienso que si actuamos así, en todos o alguno de los puntos comentados, deberíamos reflexionar cuando criticamos a una sociedad y a unos políticos; porque igual, nosotros haríamos lo mismo que ellos, si tuviéramos un cargo público. Si pedimos instituciones y dirigentes ejemplares también nosotros, al menos, deberíamos dar ejemplo de civismo y convivencia. 

viernes, 8 de agosto de 2014

Cine, DVD o lo que sea: Un golpe brillante o un tropiezo de bisutería

Una comedia bien hecha con una puesta en escena acorde no tiene nada que envidiar a ninguna película del genero que sea. Yo lo puedo decir y estar equivocado, pero con el paso de bastantes décadas cinematográficas, han quedado ya como clásicos, joyas de la comedia que refrendan mi afirmación.


En el caso de Un golpe brillante, a pesar del expresivo título y de una pareja protagonista de lo más popular y convincente, en mi opinión, por supuesto, nos han dado mucho gato y poca liebre. Que desperdicio, que guión mediocre, que diálogos pobres de gracia y encima con bises de frases supuestamente graciosas, que puesta en escena sin gusto y hasta un par de fallos de continuidad que no son de recibo.



Yo creo que aprovechar el tirón de dos caras conocidas, que además han demostrado su solvencia y buen hacer en otras producciones, es la única baza ganadora de algo hecho sin saber y, peor todavía, sin gusto. La ves porque te gustan las comedias, aunque sean románticas :) y porque los protagonistas son buenos interpretes con gancho.


Por lo tanto, a mi modo de ver y sin predisposición alguna previa mientras la visionaba; creo que el robo más que en la película, se le hace al espectador por desaprovechar, con todo lo que estaba encima de la mesa, de presentar un trabajo digno y no una redundancia de la mediocridad.

jueves, 7 de agosto de 2014

Cine: El protector un Jason Statham es su salsa

Las películas de acción son básicamente cine de evasión y juzgarlas por otra cosa, que no sea el entretenimiento o no que producen, es marear la perdiz. El protector "HOMEFRONT" para no confundirla con otras del mismo título, ofrece eso mismo, casi dos horas de diversión para aquellos que no quieren complicaciones ni mensajes añadidos durante su visionado.


La trama de la película no es original, viudo con hija pequeña en un pueblo apartado evitando un un pasado de violencia, etc... Eso si, es de agradecer que la protagonista infantil no sea la típica niña repipi y salga airosa en su papel. A Jason lo conocemos de sobra y siendo un actor de acción también tiene dotes interpretativas, igual por eso mismo es uno de los favoritos dentro del genero.

Para mi, el tempo de la trama decae de vez en cuando como si de otro tipo de película fuera, pero tampoco de manera excesiva. Los tópicos también están presentes, pero al ser esperados, tampoco llegar a cargar. El desarrollo de la trama y su desenlace es de receta clásica, así que si los ingredientes son buenos el resultado no debe fallar.


Los secundarios, sin tener tampoco mucha trascendencia, no desentonan en sus papeles manteniendo la justa consistencia de la trama. El añadido de algunos giros en la trama, como variación de la formula habitual, consiguen que los cien minutos de metraje sean su justa medida de proyección.


miércoles, 1 de enero de 2014

Cine: La leyenda del samurái o acabar este año de cine como los 47 Ronin :)

Puede ser pronto para hacer un balance de la temporada cinematográfica pero las sensaciones están ahí y, para mi, valen más que las estadísticas. El colofón ha sido La leyenda del samurái (47Ronin) que, como primer apunte, diré que ha equilibrado la balanza después de tanto CiFiasco comentado en entradas anteriores: 

Lógicamente, he visto más películas que las comentadas en el blog pero me voy a ceñir a lo comentado por ser donde hay constancia escrita de mis opiniones.

Con los 47 Ronin he hecho las paces con el cine y hemos quedado en paz. No es que me haya parecido una grandísima película pero si entretenida y muy digna. La mezcla de la tradición, tan arraigada en Japón con sus valores inquebrantables, aderezado con unos toques fantásticos y de brujería, le quita hierro (que hay mucho) y convierte la historia en una aventura épica más acorde con estos tiempos y los gustos actuales.

En si, el guión es sencillo y lineal pero bien aderezado de situaciones que los FX (efectos especiales) magnifican haciéndolas mas vistosas. A esto se le incluye una ambientación que no escatima de medios y se nota. La parte negativa, tal vez lo que más lastra la película, sean sus pretensiones por encima de querer sólo presentar una gran aventura.

En resumen, si se va a visionar sin predisposición alguna,  resulta una proyección entretenida, coherente y de buena factura. Por lo que respecta al año, a pesar de las decepciones, lo dejo en aceptable y no acabo con un seppuku para salvar el honor comercial más que artístico del séptimo arte en el 2013.