Sólo hay dos cosas que nos pueden ofender:
Las verdades que no queremos escuchar y las mentiras que nos creemos.
Cuando esto pase es bueno saber a que grupo corresponde la ofensa para no engañarnos y poder devolver el guante adecuado.

https://jmvanjav.wordpress.com/

lunes, 19 de octubre de 2009

Los toques de la inseguridad

Vaya tontería con la que me meto hoy. Hay que estar a todo y unas buenas se compensan con otras malas. En este caso el enfoque es inverso. La seguridad da confianza o viceversa, sentirse seguro es bueno mientras se conozcan las limitaciones.

Si hay algo que nos puede dar seguridad o valor para hacer algo es una copita a modo de poción mágica que, si no nos da la fuerza, si al menos la confianza suficiente para emprender el cometido temido. Esta seguridad es falsa, engaña a los sentidos y retarda los reflejos. Si alguien conoce sus limites sabe cuanto puede beber y aumenta las precauciones motrices. Los que ceden a la euforia etílica no necesitan conducir para chocar con una farola (aunque esté encendida).

La inseguridad controlada agudiza los sentidos y se aumentan las precauciones. Esto son dos cosas que protegen de la eventualidad. Se dice que los extremos se tocan y, en este caso, son igual de malos, crecerse sin consciencia como acojonarse sin remisión.

Ya dije al principio que era una tontería monumental y, aunque internamente lo sabemos, solemos escoger uno de los bandos en vez de actuar con precaución. Después de unos batacazos ya se encarga la experiencia de que aprendamos y si no seguiremos colisionando con las farolas :-)

No hay comentarios:

Publicar un comentario